Inti Raymi, Fiesta del Sol y la Cosecha, en Ingapirca

Una de las tradiciones que tiene como legado el pasado glorioso de la nación Cañari-Inca, constituye la fiesta del sol y la cosecha del solsticio de Junio, INTI RAYMI.

El Inty Raymi es en sí el símbolo de la gratitud de los pueblos andinos que ofrecen a la Paccha Mama (madre tierra), por la bondad de haber permitido una buena producción y cosecha de productos tradicionales, la gratitud se celebra con la presencia de música y danza, concentrándose más de un centenar de conjuntos autóctonos. Recoger esta vivencia milenaria, permite que nuestras raíces étnicas conserven todo su esplendor y colorido a través del canto y la alegría de los vientos que nacen de los verdes campos y los dorados trigales de este suelo.

Este evento cultural se lleva a cabo todos los años, del 17 al 23 de Junio, y ha traspasado fronteras, puesto que a éste vienen representantes de la música y danza de países andinos, de similares características étnicas, para participar de la FIESTA DEL SOL. Así este sábado 22 de junio se dieron cita en Ingapirca conglomerados de México, Bolivia, Perú y de todos los rincones del Ecuador que junto al Ministro de Cultura y Patrimonio, Francisco Velasco, agradecieron a la Pachamama


La programación inició a las 09h30 con la Ceremonia Ritual de agradecimiento, acto seguido música y danza de las comunidades de Llactahuayco y Cebadas, junto a la presentación de los grupos musicales “Yaku” (ETAPA), “YanaManka”, “Los Tucumbi”,” APU”, “Ñawpay”, “Amaru Yahuar” llenaron de alegría la celebración.

El Ministro Velasco participó, junto a las 25 comunidades cañaris, del ritual de agradecimiento PAMBAMESA, compartiendo alimentos típicos de la zona: el maíz, papa, melloco, oca, mashua, fréjol y calabazas, en combinación con carne de res, chancho, borrego y cuy; para posteriormente recorrer el complejo arqueológico. En su intervención el Presidente del GAD Parroquial de Ingapirca, Angel Calle, resaltó la presencia y apoyo del Ministerio de Cultura y Patrimonio para la conservación de este Complejo.

La Ñusta de la localidad, Gladis Yolanda Camas Camas, electa la noche del viernes 21, hizo entrega de un poncho y un sombrero hecho de lana de borrego de color blanco de forma semiesférica faldeado por una pequeña visera y adornado con una elegante trenza, así como de un par de muñecos muestra de su artesanía.

Un recorrido ancestral
La palabra cañari viene de Kan= culebra y de Ara= Guacamaya. Para algunos lingüistas significa “descendiente de la culebra y de la guacamaya”. En sí estos animales fueron considerados sagrados y existen leyendas y decoraciones en sus artesanías y vestimenta que así lo demuestran:

Los Cañaris, consideraban el diluvio como el origen de su raza, cuenta la leyenda que en tiempos muy antiguos pereció toda la comunidad en una espantosa inundación logrando salvarse solamente dos hermanos varones en la cumbre del monte Huacay-ñan, “camino de llanto”, que conforme crecía la inundación se elevaba sobre las aguas.

Así los dos hermanos, únicos con vida después de la inundación, salieron de la cueva en que se habían guarecido a buscar alimento; mas cuál fue su sorpresa, cuando volvieron a la cueva encontraron en ella manjares listos y aparejados, sin que supiesen quien los había preparado. Esta escena se repitió por tres días, al cabo de los cuales deseando descubrir quién era el ser misterioso que les estaba proveyendo de alimento, determinaron los dos que el menor saldría en busca de comida, como en los días anteriores, y que el hermano mayor se quedaría escondido en la misma cueva. Así lo hicieron.

Estando el hermano mayor en acecho para descubrir el misterio, entraron de repente a la cueva dos guacamayas con cara de mujer, el indígena quiso apoderarse de ellas pero salieron huyendo. Lo mismo ocurrió en dos ocasiones más y al tercer día cambiaron de lugar, ya no se ocultó el hermano mayor sino el menor: éste logró tomar a la guacamaya menor, se casó con ella y tuvo seis hijos, tres machos y tres hembras, los cuales serían los padres y progenitores de la nación de los Cañaris.

Estas aves misteriosas, las guacamayas, tenían cabello largo y atado, a uzanza de las mujeres cañaris; las mismas aves fueron quienes dieron las semillas a los dos hermanos, para que sembraran y cultivaran la tierra. Estimulados por esta tradición religiosa, los Cañaris adoraban como a una divinidad particular al cerro de Huacay-ñan, que se halla hacia los términos de la provincia del Azuay en la gran Cordillera oriental sobre el pueblo de Sígsig, porque suponían que de allí habían salido sus progenitores, y le hacían sacrificios, arrojando a ella oro en polvo .

De esta leyenda parte dos vertientes: el origen de aquellos que se creían descendientes del hermano que tomó a la guacamaya, sobreviviendo a la inundación; y los otros que decían sus progenitores habían ‘brotado’ de la laguna del Sígsig.

Los Cañaris son un grupo étnico, de aproximadamente 150.000 personas, que habitan mayoritariamente en lo que hoy es la provincia del Cañar y en menor porcentaje en el Azuay. Su lengua es el quichua, quedando rezagos de considerable terminología “Cañarí”, que a supervivido al tiempo, luego de la conquista Incas y Españoles.

Ingapirca, palabra Kichwa que significa ‘Muro del Inca’ se levanta a 3.120 msnm en la provincia del Cañar, siendo la más importante construcción arqueológica del Ecuador de origen Inca.

El conjunto de vestigios arqueológicos de Ingapirca es conocido desde mediados del siglo XVIII, y al valle del Cañar en el que se encuentran estos aposentos, se lo denominaba en el siglo XVI como Hatun Cañar (quichua: Hatun Kañar) “…que quiere decir en la lengua Inca “La provincia grande de los cañares” . Los datos históricos aseveran la existencia de un reino Cañari, con más de veinticinco tribus, cuyas capitales eran al Norte, Hatun Cañar o Ingapirca y, al Sur, Guapondelig, actual ciudad de Cuenca.

El  origen de esta edificación Inca-Cañari, en el que coinciden varios historiadores y arqueólogos, es que fue construido bajo las ordenes exclusivas del Inca Huayna Cápac, durante las campañas de conquista que su padre Túpac Yupanqui. Su más importante objetivo era, el de ser un lugar de adoración y veneración al sol, el máximo Dios Inca.

Fuentes bibliográficas:

1 http://pachamama.all.ec/452.html

2  Escribe Fray Gaspar de Gallegos, cura párroco de Sant Francisco Pueleusi de Azogue, en 1582 http://www.slideshare.net/angelsanchez2405/la-cultura-caari