El Marcapáginas: un complemento de la lectura

Quito, 28 de enero de 2019.- Un complemento infaltable del libro es el marcapáginas o separador, que permite retomar la lectura desde el punto donde la dejamos.

En este marco, la Biblioteca de Ciencias Sociales del Ministerio de Cultura y Patrimonio, ubicada en Quito entre las calles Reina Victoria y Jorge Washington, ha organizado una exposición con 150 separadores de distintos diseños y procedencias, acumulados desde hace 15 años.

Si bien cualquier papel puede cumplir la función de separar un libro, los marcapáginas responden a un diseño creado exclusivamente para acompañar al lector en su aventura sin dañar las páginas del texto.

Aunque, hoy en día, los materiales para su elaboración son varios como: la madera, el cartón, la seda o el metal, antiguamente un marcapáginas era una cinta estrecha atada al lomo del libro con un exceso en la parte inferior para poder separar las páginas de una manera clara.

Una de las primeras referencias de este objeto data del siglo XVI, cuando el impresor de la reina Isabel de Inglaterra, Christopher Barker, le obsequió una biblia con un marcapáginas de seda acompañado de una borla dorada como agradecimiento del apoyo de la reina a la impresión de las biblias.

Desde entonces los marcapáginas han evolucionado hasta llegar a contener grabados, pintados y elaborados diseños en su interior. La exposición puede ser visitada de lunes a viernes de 08:00 a 17:00.