Un recorrido de más de 10 mil años en la historia de los habitantes del Austro

La nueva sala fue reabierta el pasado miércoles con la presencia del Ministro de Cultura y Patrimonio, Raúl Pérez Torres, y en total exhiben 330 piezas arqueológicas.

Cuenca, 7 de marzo 2018.- Los Cañaris fueron los primeros pobladores de los actuales territorios  de Azuay y Cañar, en el sur interandino del Ecuador. Los vestigios arqueológicos hallados en asentamientos alrededor de la Cueva Negra de Chobshi, en Sígsig, se remontan a la etapa precerámica. En este sitio milenario, los nómadas, hombres y mujeres primitivos dedicados a la caza y a la recolección de frutos, vivieron, encontraron abrigo, cocina y taller artesanal. Los estudios realizados a las puntas de lanzas y cuchillos de obsidiana encontrados en el lugar, determinaron que fueron elaborados durante los años 8.060 y 5.585 a.C.

Con este encuentro, el visitante del Museo Pumapungo de la ciudad de Cuenca accede a un recorrido arqueológico y antropológico de más de 10 mil años en el devenir histórico de los primeros habitantes de la región mediante la nueva Sala Permanente Arqueológica Pumapunku: Mundos de la Memoria. La renovada propuesta museal también describe el trabajo científico realizado durante la década de 1980 en el sitio arqueológico de Pumapungo, ícono patrimonial de la capital azuaya.

En total se exhiben 330 piezas materiales recuperadas, de ellas la mitad fueron encontradas en el lugar, y son de cerámica, piedra, metal y concha spondylus. Además estos bienes patrimoniales se complementan con dioramas o maquetas que describen la cotidianidad del ser humano en seis periódicos históricos planteados: Precerámico (Chobshi); Narrío; Tacalzhapa y Cashaloma, correspondiente a la fase de Integración de la cultura Cañari; Inca; y, la Colonia.

Jorge Ortega, museógrafo de Pumapungo, señala que el proyecto expande las temáticas culturales representadas en el interior del contenedor arquitectónico con el sitio arqueológico. “La teoría se puede conectar y palpar con el vestigio” indica el funcionario.

Esta nueva sala fue reabierta el pasado miércoles con la presencia del Ministro de Cultura y Patrimonio, Raúl Pérez Torres, tras la presentación de los resultados de la gestión 2017 de la Cartera de Estado que dirige.

El recorrido continúa con el periodo Narrío, que comprende del 2.340 a.C. al 500 d.C., en el que se destacan las ucuyayas, las cuales eran amuletos-colgantes que representaban a personajes míticos y fueron elaboradas a base de concha spondylus. Posterior al nomadismo, el maíz, el fréjol, la quinua y las papas eran ya cultivados para la alimentación y se complementaban con la carne de animales andinos domesticados.

El siguiente punto, corresponde a la fase de Integración, atravesando por el Formativo, en la cultura Cañari, la cual se divide en dos momentos: Tacalzhapa, (500 a.C.-1.200 d.C.) y Cashaloma (500 d.C.-1470 d.C.). Estos periodos se caracterizaron por la capacidad creativa en la cerámica de sus pobladores y que desarrollaron un nuevo estilo alfarero y una intensa actividad comercial con el resto de culturas de la región.

Al contar con numerosas fuentes de oro, cobre y plata, los cañaris los utilizaron para la manufactura de objetos de adorno personal, armas e insignias de poder. La palabra cañari se cree etimológicamente viene de kan=culebra y de ara=guacamaya, lo que significaría descendientes de la culebra y de la guacamaya. Ambos animales fueron considerados sagrados dadas las leyendas y decoraciones que así lo demuestran.

Los presencia inca (entre 1480 y 1600) y su influencia en el país cañari también es retratado en la muestra. La invasión logró imponer políticas que cambiaron la organización original y la resignificación del espacio en la cultura vernácula. Con la fuerza de trabajo local y de mitmakuna (comunidades trasladadas de otros territorios a la fuerza) emprendieron la construcción de obras, infraestructura vial y arquitectónica. Trazaron ciudades y templos, tratando de replicar los modelos levantados en el Cuzco. Crearon cuatro centros administrativos: uno de ellos Tomebamba, anterior Guapondelig cañari y actual Cuenca, donde por orden de Túpac Yupanqui se construyó el palacio de Pumapungo. Ahora sus ruinas y vestigios convertidos en sitio y museo arqueológico.

Inguración Sala Arqueológica Pumapunku